11/20/2009

Lentejas de urgencia


Para una urgencia, este plato, al que conocí con el nombre de "lentejas a la cubana", ya no sé si cuándo ni dónde, pero que ya se ha hecho una tradición en mi familia, cuando no se sabe qué hacer de comer y hay prisa. Basta con tener unos botes de lentejas o lentejas para cocer, unos tomates y un resto de pan duro.
Se pone una sartén con un fondo de aceite de oliva (si no se tienen problemas de colesterol y cosas así, se puede poner manteca de cerdo, pero con aceite de oliva salen más ligeras) y se echan las lentejas cocidas (de bote o cocidas en casa), bien escurridas. Se añade la sal al gusto, abundante nuez moscada rallada y una pizca de pimienta, todo ello según paladar de cada uno. Se dejan rehogar durante cinco minutos a fuego bajo, revolviéndolas con una espátula de madera. Mientras tanto, se cortan unos tomates frescos en rodajas y se fríen unas rebanadas de pan duro, a las que se escurre bien el aceite sobrante. Se colocan las lentejas en una fuente y se adornan con el pan frito y el tomate. Es, ya digo, un primer plato bastante completo y de urgencia.

11/10/2009

Abdelhai Sijelmassi: Belleza exótica y natural


Mucho me temo, después de la indagación que he hecho en la red, que este libro sólo se puede encontrar, y no con facilidad, en francés y en catalán. Me parece que no está traducido al castellano, pero estoy segura de que quien se atreviera a traducirlo y publicarlo tendría un éxito asegurado.
Yo lo compré en Tetuán, en la ya cerrada librería Alcaraz, en la avenida Mohamed V, e hice muy bien, porque no es fácil encontrarlo. Lleva Abdelhai Sijelmassi, el farmacéutico investigador de las tradiciones farmacológicas marroquíes, vendidos unos 27.000 ejemplares, eso es al menos lo que dice mi ejemplar, de hace unos diez o doce años por lo menos. Me imagino que la ola habrá seguido creciendo desde entonces y ahora serán muchos más.
Se trata de un libro, práctico y delicioso a la vez, en el que la sabiduría popular de las mujeres marroquíes ha dejado su impronta. Muy finamente ilustrado, por otra parte, ofrece un buen montón de recursos naturales para el cuidado del cuerpo y del rostro, sin que las grandes marcas controlen la belleza femenina. Recuerdo al respecto un pequeño texto de Fátima Mernissi en "Sueños desde el umbral", cuando el padre de la escritora, un marroquí moderno en plena época de la Independencia, trae a su esposa el regalo de una crema facial francesa de alta calidad, y ella lo rechaza alegando que nadie va a controlar sus cuidados, teniendo a su disposición preciosos recursos naturales y tradicionales. Todo un ejemplo a seguir, cuando se puede, claro, que la vida que llevamos muchas mujeres actualmente no nos permite ese cuidado personal y exquisito.
Los capítulos se nombran siempre en este libro con delicados y poéticos títulos: "Cabellos de ángel", "El rostro de la bella", "Flores para una piel suave", "La mirada de la oriental", "Una boca deliciosa y voluptuosa", "Un cuerpo de ninfa", y así sucesivamente, todo un mundo de sugerencias con su ligero toque seductor.
Traduzco alguna receta:

Mascarilla para piel grasa

Hacer una pasta con germen de trigo y agua de rosas. Aplicar durante veinte minutos

Jabón limpiador para el rostro

Rallar lo más finamente posible un jabón de glicerina o de Marsella. Hervir una taza de agua y una cucharada sopera de una planta molida, como pétalos de rosa, menta, salvia, romero, eucalipto, tomillo, etc., y dos gotas de aceite esencial de la planta elegida. Añadir tres puñados de jabón rallado y mezclar. Hacer bolas con las manos o poner en pequeños moldes.

10/19/2009

Salsa de albahaca para pasta


He aquí los ingredientes, un poco ladeados, es verdad, para hacer una buena salsa de albahaca para aliñar pasta fresca. Ya se ve: piñones y nueces, un puñadito de cada fruto. Un poco de queso parmesano en escamas o rallado grueso y, lo más importante, un buen manojo de albahaca fresca. Si se tiene en maceta, puede durar mucho en climas no muy fríos, si se va cortando por las puntas y se riega con frecuencia. Media copa de aceite de oliva, unas cucharadas de agua y un poco de sal son los ingredientes que faltan. Hay que molerlo todo, no demasiado, en la batidora, y ya está. Se cuece pasta al gusto, fresca y al dente es lo mejor, y se remueve todo en una ensaladera. Está riquísimo y es fácil de hacer.



Más o menos queda así, lista para mezclarla, por ejemplo, con esta pasta tan especial, que no es fresca, pero que es muy apetitosa.



Que, por cierto, también está ladeada. Para la próxima entrada, las pongo del derecho. Qué desastre de blogger estoy hecha. De todos modos, si alguien hace la receta, que la disfrute, al derecho o al revés.

9/02/2009

Ingredientes japoneses

Durante estas vacaciones de verano parte de mi descanso ha consistido en cocinar, sobre todo aquellas cosas que no puedo hacer en tiempo de trabajo. En verano siempre aprendo recetas nuevas, experimento, perfecciono, busco libros de cocina. Entre ellos, he encontrado este interesante libro. No es un recetario de cocina japonesa, sino un recetario de recetas japonesas adaptadas, recreadas. Su interés reside, aparte de las recetas, algunas muy buenas, en la explicación sobre los ingredientes de la cocina japonesa. Todo aquello que se lee en las recetas y que una no sabe ni lo que es, ni cómo conseguirlo. Todo, por cierto, explicado con mucha amenidad, simpatía y claridad. Muy de agradecer. Para quien esté interesado, tengo que decir que lo encontré en la FNAC, donde suelen tener buen surtido de recetarios y libros de cocina en general.

Como otra de mis ocupaciones del verano ha sido dibujar, dejo aquí este bodegón japonés que hice en los comienzos del verano. Bueno, no salió mal del todo, y además me lo pasé muy bien dibujando y pensando en los makis que tomaría para la cena, junto con unos cuantos sorbos de sake. Próximamente, una recetilla para animar a los cocineros y cocineras.

5/23/2009

Bizcocho de manzana Cabopá


La amiga Cabopá puso en su blog una deliciosa receta de bizcocho de manzana. Como no soy buena repostera, pero sí muy atrevida, me lancé a elaborarlo. ¡¡Un éxito total!! Que en esto de los bizcochos ya me hacía falta para subirme un poco la autoestima culinaria, porque no me suelen salir demasiado bien. Pero éste, precioso de vista, delicioso de textura y esponjosidad, exquisito de sabor.
La receta es bien simple, como todas las cosas buenas.

3 huevos
170 grs de harina
225 grs de azúcar
1/2 vaso de aceite
3 manzanas (Golden o Royal Gala)
1 sobre de levadura Royal
Raspadura de limón

Se unta el fondo de un molde de mantequilla (yo puse aceite de oliva) y se dispone la manzana pelada y troceada en gajos. Se mezclan los demás ingredientes en la batidora y se vierte sobre las manzanas. Se calienta el horno a 15oº y se hornea el bizcocho durante unos 50 minutos. Si se hace en molde de corona, como lo hice yo, quizás haga falta algo menos de tiempo. Se pincha con un palillo largo de madera para ver si está cocido y se deja enfriar un poco antes de desmoldarlo.

5/01/2009

Mi receta de hummus


He estado buscando a ver de qué país es el paté de garbanzos que internacionalmente se conoce con el nombre de hummus. La mayoría de las páginas de cocina dicen que es turco, pero también hay opiniones sobre si es sirio o libanés. Lo cierto es que se trata de un plato oriental, de Oriente Medio, y que está extendido por todo el mundo árabe, y ya podríamos decir que por todo el mundo. He probado muchas recetas, y al final, la mía es ésta. Se toma sobre pan tostado, pequeñas tostas o sobre verdura cruda. A mí me gusta sobre pan integral ligeramente tostado o al natural.

Para hacerlo se necesita un cuarto de garbanzos cocidos, o un bote pequeño de garbanzos en conserva de buena calidad. También hará falta el zumo de medio limón, un diente de ajo, dos cucharadas (de las de café) de tahini (manteca de sésamo que venden en las tiendas vegetarianas, en grandes superficies, a veces, y en tiendas árabes), un chorro de aceite de olliva, sal y unas cucharadas de agua o del caldo de cocer los garbanzos. Es tan fácil como ponerlo todo en la batidora y batir, una y otra vez, hasta obtener una crema de textura paté.

Aparte el mío, el mejor que he probado lo hace Joseph Hanna, un libanés afincado en Murcia, cristiano maronita, que hace cenas a domicilio. Si alguien está interesado. que me pregunte, que doy las señas.

Lluvia



Ayer entramos a una gran superficie, cosa de hacer las compras para el fin de semana, con un sol espléndido. Al salir, llovía con una furia que hacía tiempo no veíamos. Un señor se refugió como nosotros en la entrada. Nos dijo que había salido a andar y que ya veíamos en qué había quedado la cosa. Yo le dije, y le hizo mucha gracia, que ahora en vez de andar, podía nadar. Tuvimos que esperar un rato a que descampara para pasar la compra al coche.
Esta mañana, hace unos momentos, ha ocurrido lo mismo. Una lluvia súbita, torrencial, entre dos soles deslumbrantes. Como es día 1 de mayo, siento que la manifestación puede haberse mojado. No he ido como otros años. Lo siento, son cosas del cuerpo que cada cual tiene en cada momento. Como estas lluvias sorpresivas en la ciudad. A veces sí, a veces no.